
Permíteme que escriba un poema
de esos que no te gusta leerme
Que hable de melancolías rotas
entre zarzas y arrayanes
de los juncos que se rompieron
a la orilla del río que no existió
Deja que apoye la frente
sobre el temblor menudo de mi misma
prendido en el quebranto de los temores pasados
que deshaga los nudos que trencé en mi pelo
aquellos días oblicuos en que me sentía sola
Que plante flores sobre la piel desnuda de mi ocaso
amapolas albas sin estrenar por el tiempo
para regalarte uno a uno sus pétalos
Cinco pétalos enlazados
a las huellas de tus pasos
de esos que no te gusta leerme
Que hable de melancolías rotas
entre zarzas y arrayanes
de los juncos que se rompieron
a la orilla del río que no existió
Deja que apoye la frente
sobre el temblor menudo de mi misma
prendido en el quebranto de los temores pasados
que deshaga los nudos que trencé en mi pelo
aquellos días oblicuos en que me sentía sola
Que plante flores sobre la piel desnuda de mi ocaso
amapolas albas sin estrenar por el tiempo
para regalarte uno a uno sus pétalos
Cinco pétalos enlazados
a las huellas de tus pasos
© Moony
























































