30.1.12

Resurrección

Algunas personas son incapaces de aprehender en aquello que contemplan lo que constituye su esencia, su hálito intrínseco de vida, y dedican su existencia entera a discurrir sobre los hombres como si de autómatas se tratara, y de las cosas como si no tuvieran alma y se resumieran a lo que de ellas puede decirse, al capricho de inspiraciones subjetivas.
La belleza del erizo


Por eso, no saben qué son las mimosas. Pequeñas, suaves, inherentes a los más allá que se cierran de golpe. Porque, alguien que lo intuye, te toma de la mano antes de terminar de cruzar la frontera.
Y muere un poco por ti.

Hoy es lunes, como lo fue hace seis años. Y he soñado contigo, claro. Con tu cuerpo ancla y tu alma luz. Y con mimosas, esas que siempre estarán ligadas a un barlovento ignorado del que tú te hiciste cargo.

Cuarenta pasos en un minuto dibujados en una pantalla verde, que no eran míos. Porque tu corazón ocupó el puesto del que no podía, para darle el tiempo en que los besos se fraguan, haciéndome volar sobre lo blanco, impoluto y anodino, mientras tu cuerpo era mi cuerpo, y, luchaba.

Hay pruebas de amor muy grandes. Incluso, enormes. Pero, no la hay mayor que la que tú me diste entonces. Y me sigues dando con cada tesoro que depositas en mis labios.

Decir que te quiero es absurdo. Es demasiado simple para lo que siento. Para lo que me envuelve las pupilas y me hizo claudicar de mis locuras.

Te respiro, te vivo, me lates, me confirmas, me das forma, te envuelvo, te suspiro, te digiero, me circulas por las venas y te acuestas en los pliegues de mi piel. Tu alma es mi alma, tu cuerpo es mi casa, y, yo... sin ti, no tengo nombre.

Eres el amor que me da sentido. Y me dio la vida.

Gracias por estar a mi lado, pese a tanto que me equivoco.


© Moony


3 comentarios:

Federico L.M. de Luque dijo...

Poeta deliciosa, pequeña, enorme, bellísima, sensual, exquisita, definitiva, acariciante, mimosa amorosa... en fin !, que no encuentro las palabras justas para aplicártelas a ti, amiga...

He quedado enamorado de tus palabras, este poema es una verdadera oración de amor... te felicito... y es poco felicitarte muchacha, hago pues una reverencia frente a ti, a tus palabras, a tus acentos, a tus deslicias y claro... mejor me callo, que las palabras que has dejado escritas hablan por si solas y no hace falta el balbuceo de mi admiración...!

Te dejo un beso,
Un abrazo enorme,

Federico

alkerme dijo...

Moony, me dejas sin palabras.
Precioso...

Besos,

Auxi González dijo...

Sí, símplemente incontestable...