7.5.12

Sanguina


Te fui recorriendo lentamente aprendiéndome tus calles, tus atajos, tus alamedas. Y, según te caminaba, descubría tu frente alta, tus balcones, tus miradas. Quise ser bordillo de tus aceras, escalón, o, quien sabe si tan sólo quise ser. Me negaba a que fueras sueño, me peleaba con los deseos y odiaba todos mis miedos. Me detuve en la plaza de las palabras y pinté sus esquinas de azul. Como tus ojos. Y grité un amor distinto, un amor sin usar, entero, sin fecha de caducidad. Que nunca fuera primavera que brota alocada y se aleja vacía. Y, esta noche, abrazada a la luna que ilumina tus caminos de siempre, los de antes de saberte, te paseo despacio, te aprendo y te descubro, como la primera vez. Llena de ti, rebosante el alma y las acequias que no tienen sueño. Y, te canto en rosa, y te dibujo en sanguina a modo de Leonardo para que recorras mis venas y te cobijes en mi corazón. Amándote más que siempre. En tu julio y mi diciembre. Con la arena de tus pasos recogida en mis manos. Y mi caricia en tu costado.


© Moony

3 comentarios:

Ligia dijo...

En sanguina o en azul, siempre dibujas hermosas palabras. Abrazos

alkerme dijo...

Me rindo ante tamaña declaración de amor sin condiciones.

Un beso, Moony

Auxi González dijo...

Qué belleza y qué desnudez! Gracias, amiga mía!