21.9.13

Equinoccio de otoño: 21 de septiembre





Como la órbita de la Tierra no es exactamente circular, sino ovalada o elíptica, en ella no se puede definir un radio, sino dos ejes, uno mayor y otro menor, de tal manera que dos veces al año la Tierra pasa por los extremos del eje mayor, y otras dos veces por los del eje menor.

El punto de la órbita de la Tierra que coincide con uno de los extremos del eje mayor recibe el nombre de SOLSTICIO. Hay dos solsticios, uno coincide con el inicio del verano (solsticio de verano) y el otro con el inicio del invierno (solsticio de invierno). El solsticio de verano también es el día que tiene la noche más corta del año, y el de invierno tiene la noche más larga del año.



Los puntos de la órbita en los que la Tierra coincide con los extremos del eje menor se llaman EQUINOCCIOS. También son dos, que coinciden con el inicio de la primavera (equinoccio de primavera) y el otoño (equinoccio de otoño). Los equinoccios son los días del año en los que el día y la noche duran lo mismo.

Desde el equinoccio de primavera hasta el solsticio de verano la duración de la noche es cada vez menor, y hay cada vez más horas de luz. A partir del solsticio de verano las horas de luz se van reduciendo, hasta que en el equinoccio de otoño se igualan las horas de luz y de oscuridad, y en el solsticio de invierno se alcanza el máximo de horas de oscuridad.


Y, ahora,
estamos llegando al punto
en que el equinoccio de otoño
se erige rey de los días cortos
de las noches eternas
de las mañanas oscuras
de las gaviotas en el cielo

Días de amor calentito
al albor taciturno de una hoguera
de miradas perdidas
de preguntas sin respuestas

 Días cortos, sí,
que se convierten en cadenas
y atenazan la belleza de las noches

Noches huyendo de sueños

Noches refugio de pensamientos

Noches en que grito que te quiero

© Moony

1 comentario:

HADA dijo...

Un maravilloso grito.........

Bss.